Un proceso estructurado para definir la asignación de activos, construir la cartera y supervisar las exposiciones a lo largo del tiempo, con una gobernanza clara y disciplina operativa.
Definimos criterios antes de la implementación y construimos carteras en las que cada componente tiene una función clara. La gestión está orientada a preservar la coherencia del mandato en el tiempo, con intervenciones medibles cuando cambian los mercados, los objetivos o las restricciones.
Antes de la implementación, definimos objetivos, restricciones y perfil de riesgo y los traducimos en criterios operativos. Este sistema reduce la ambigüedad y permite evaluar las elecciones de cartera de manera ordenada y coherente en el tiempo.
Rol claro en la cartera
Cada componente se selecciona en función de la función que debe desempeñar: estabilidad, ingresos, crecimiento, protección o eficiencia. La construcción de la cartera prioriza la claridad del rol, la diversificación y la coherencia entre los instrumentos y los objetivos.
Disciplina y control del riesgo
La cartera se supervisa atentamente en cuanto a exposiciones, concentraciones y liquidez. Las actualizaciones son medibles y rastreables: intervenimos cuando cambian los mercados, los objetivos o las restricciones, preservando la alineación del mandato.
Proceso de inversión
Un camino construido a lo largo del tiempo en la gestión de patrimonios suiza, con un enfoque constante en la independencia, la disciplina de gestión y la relación directa con la clientela.
Un marco operativo para controlar exposiciones, concentraciones y liquidez, manteniendo la coherencia entre el riesgo asumido y los objetivos del mandato.
Límites y diversificación
Establecemos límites coherentes con el mandato y construimos diversificación para reducir concentraciones no intencionadas. Las decisiones de asignación se verifican en función del perfil de riesgo y de los límites acordados.
Monitorización de exposiciones
Supervisamos de forma continua las principales exposiciones y los factores de riesgo de la cartera. El control está orientado a identificar desviaciones respecto a los criterios de gestión y a las condiciones de mercado.
Reequilibrios disciplinados
Las intervenciones se realizan según lógicas medibles y trazables. Reequilibramos cuando la cartera se desvía significativamente de los niveles previstos o cuando cambian los objetivos, las restricciones o el contexto.
Liquidez e implementación
Evaluamos la liquidez y operatividad de los instrumentos en relación con el mandato y las necesidades del cliente. La implementación se verifica con el banco custodio para mantener la coherencia entre las decisiones y la cartera.
Aplicamos el método a tu caso
Una reunión reservada para definir objetivos, restricciones y perfil de riesgo, y para establecer, si procede, el alcance del mandato.